El falso patriotismo

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Desde hace unas semanas hay preocupación entre los medios informativos ya que en la República Popular China altos oficiales están desapareciendo. Cuando los periodistas acreditados preguntan dónde está el ministro de Relaciones Exteriores Qin Gang, simplemente le informan que no tienen información. Al menos el fundador de la empresa Ali Baba, Jack Ma fue reeducado luego de criticar al gobierno de Xi.

Canciller Qin Gang

 

Jack Ma

 

Ministro Li Shangfu

A primeras luces las purgas políticas que están sucediendo hoy en la China son el resultado de investigaciones por corrupción en el ejército popular. Es extraño, porque la base del entendimiento político en la China resultaba en la premisa que el ejército se manejaba a sí mismo sin interferencia política. De igual manera el ejército no debería nunca interferir en la política del país. Pero desde la llegada del camarada Xi, con todos los poderes políticos y militares han empezado las purgas, hasta de sus amigos íntimos como el ministro de Defensa Li Shangfu. Cuando el presidente Xi, destituye a un ministro de alto poder es tan grave porque el destituido va directo a un campo de reeducación, va a perder sus privilegios, tanto él, como su familia. En algunos casos va a ser fusilado.

El expresidente Hu Jin Tao es removido forzosamente del Congreso Chino.

Cuando en el último máximo congreso en el Gran Salón del Pueblo, con miles de asistentes, de pronto entraron unos militares, hombres altos y fornidos, y se llevaron al expresidente Hu Jintao de los brazos. Todo el congreso tomó nota de lo sucedido y empezaron a respetar más al presidente Xi. Su poder parece total.
Lo que encontró el camarada Xi, es un ejército carcomido por la corrupción y la falta de ejecutividad. Lo mismo que el mundo pudo comprobar con el ejército ruso, que en papel era formidable, pero en realidad era un vaso vacío. ¡Todo se lo habían robado! Quizás de alguna manera siento una satisfacción, porque ya tengo una mayor seguridad de que Taiwán no puede ser invadida. Es un tema recurrente, ya que de alguna manera une a todas las facciones políticas en la China; es un tema que lo pueden repetir una y otra vez, pero difícilmente llegarán a cumplirlo. Además se desestabilizaría la base manufacturera China que la sustenta y la ampara. Simplemente porque los países occidentales dejarían de comprarle tantísimo producto. ¿Vale la pena la invasión a Taiwán? Solo en papel, más no en la realidad.
En Corea del Norte, tienen un sistema que a tantos presidentes democráticos sueñan con tener: El tío de Kim Jong Un lo sacaron del salón de igual manera y lo colocaron en un campo de tiro al blanco. ¡Pero utilizando municiones de artillería! El 8 de diciembre de 2013 lo acusaron de “desobedecer al líder”, “vender a precios baratos los recursos del país” e incluso “realizar orgías a puerta cerrada en restaurantes de lujo” y “minar el liderazgo unitario del partido” entre otros delitos.

Jang Song-thaek, el hombre detrás del poder.

El complejo industrial militar existe en muchos países. Los militares tienen sus propias industrias, empresas de seguridad, y demás que producen los millones que necesitan. Millones para repartirse entre ellos mismos. En los Estados Unidos los generales y coroneles importantes los invitan después del retiro a formar parte de empresas importantes de producción militar. Forman parte de sus juntas directivas, recibiendo jugosas dádivas como un agradecimiento por los servicios prestados.
¡Es decir servicios prestados a la empresa armamentista!
Esa dualidad militar, en donde trabajan como militares pero también son dueños de empresas que generan riqueza, nos señala la realidad. Tantísimos militares y políticos no son en verdad patrióticos. Están por sí mismos. En todos los espectros políticos de la izquierda, centro, y derecha, los generales, coroneles, y capitanes muchos parecen estar por el beneficio particular.
En los Estados Unidos, el expresidente Trump está tratando de ganar la nominación y para lanzarse del nuevo para presidente. A la misma vez, senadores demócratas y otros luchan para que este hombre nunca pueda volver al poder. Trump califica de traidor a cualquier persona que no esté activamente a su favor.
Pero me impresionó una muchacha que fue asistente de Jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Cassidy Hutchinson. Luego del cambio de gobierno y su retiro, la actuación de Trump y su activa participación en la toma del Congreso, le generaron una serie de dudas sobre la mala actuación de Trump. Se le hizo un conflicto interno: Por un lado, su lealtad al expresidente, la lealtad a su jefe y los demás personeros del gobierno de Trump. Por el otro, los serios cuestionamientos que empezaban a hacer mella.
La lucha interna en su mente y en su corazón: entre la lealtad y el deber hacia el expresidente, enfrentada contra la rectitud y el deber ante su país. ¿Cuál era más importante? Llegó a la conclusión acertada de que su lealtad era hacia la Constitución, su país, y la bandera que la representa.
Trump declaró públicamente que el general Miley, jefe mayor de las fuerzas militares norteamericanas, era un traidor y debería ser fusilado. Esto porque no lo apoyaba en la insurrección. El general Miley, muy molesto, destacó que su juramento era en primer lugar a la Constitución, no al presidente.

Durante el testimonio bajo juramento del 28 de junio, Hutchinson testificó que había escuchado mencionar a los sediciosos Oath Keepers y Proud Boys durante la planificación del mitin de Trump del 6 de enero, y al frente de su abogado personal Rudy Giuliani. Jefes y otros involucrados en el posterior asalto al Capitolio, que hoy están en prisión por su conspiración sediciosa y los ataques del 6 de enero.
Cassidy Hutchinson declaró ante el Comité de la Cámara de Representantes que investigó el asalto al Capitolio en 2021. Antes de su declaración del 7 de marzo, recibió múltiples mensajes de parte de aliados de Trump, sugiriéndole que demostrara lealtad a Trump en su testimonio.
Numerosos ejemplos del comportamiento cuestionable de Trump los pasó Cassidy de alto ya que siempre la ayudante leal, los vio como normales… ¡en ese momento!
A medida que Hutchinson empieza a cooperar con la comisión, se le ofrecen puestos de trabajo y luego se le retiran. Pronto, el mundo de Trump la excluye y luego la demoniza. Pero el valiente testimonio de Hutchinson ocurrió, por lo que tal vez más importante para la república norteamericana es aclarar verazmente los hechos.

Mientras que Cassidy trabajaba dentro de ese aura del grupo de presión de Trump y sus allegados, ella lo vio normal. Luego, ya fuera del aura, empezó a preguntarse si era lo correcto o no. Cualquier persona en circunstancia parecidas se deja llevar por el momento, sumergida en la lealtad y el aura del poder en la Casa Blanca. La mentira prevalece, amparada a la necesidad del anonimato y el secretismo.
Cuando una persona, en cualquier posición de autoridad, actúa solamente a favor de sí mismo, habrá siempre otro, allá en la esquina del salón, que opina lo contrario… pero calla. Tarde o temprano saldrá la verdad, y como todos hemos visto y conocido en nuestro propio país y entorno político.
Me recuerdo de aquel dicho costarricenses: “Escriba en reglones rectos en la vida. Solo Dios puede escribir en renglones torcidos y al final salir bien”.

 

Fraser Pirie.